viernes, 14 de junio de 2013

Las vanguardias del siglo XX: Pop Art, Nuevo Realismo, Hiperrealismo y Graffiti Art

Pop Art:

El Pop Art o Arte Pop fue un importante movimiento artístico del siglo XX. Es comúnmente interpretado como una reacción a los entonces dominantes ideales del Expresionismo abstracto.

La mayoría de las obras de este estilo son consideradas incongruentes debido a que las prácticas conceptuales que generalmente son utilizadas hacen que sean de una difícil comprensión. El concepto del Arte Pop no hace tanto énfasis al arte en sí sino a las actitudes que lo conducen.

Se caracteriza por el empleo de imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación, tales como anuncios publicitarios, comic books, objetos culturales “mundanos” y del mundo del cine. El arte pop buscaba utilizar imágenes populares separándolas de su contexto y aislándolas o combinándolas con otras.

Como autores destacados de este movimiento cabe señalar a: Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Robert Rauschenberg, Jasper Johns y Claes Oldenburg, entre otros.

A. Warhol, “Good Morning, Darling” (1964)

 
R. Lichtenstein, “As I Opened Fire” (1964)
 
 
 
Nuevo Realismo:
 
El Nuevo Realismo es un movimiento artístico de pintura fundado en 1960.
 
Los miembros del grupo veían el mundo como una imagen, de la que ellos tomarían partes y las incorporarían a su obra. Buscaban unir lo más posible la vida y el arte. Abogaban por un regreso a la “realidad”, en oposición al lirismo de la pintura abstracta, pero evitando las trampas del arte figurativo. Usaban objetos exteriores para explicar la realidad de su tiempo. Aplicaron la técnica del “décollage” (lo opuesto a los collages).
 
Los artistas recuperan los objetos de la sociedad para hacer reliquias, símbolos potentes del consumo. Se constata también la desaparición del material noble, los nuevos realistas ya no utilizan bronce o piedra, sino chapa o cemento, materiales industriales.
 
Como autores destacados de este movimiento cabe señalar a: Yves Klein, Piero Manzoni y Gerhard Richter.
 
Y. Klein, “Cosmogonía azul y rosa con huellas de viento” (1961)
 
 
Y. Klein, “La gran Antropometría azul” (1960)
 
 
 
Hiperrealismo:

El Hiperrealismo es una tendencia radical de la pintura realista surgida en Estados Unidos a finales de los años 60 del siglo XX que propone reproducir la realidad con más fidelidad y objetividad que la fotografía.

Las características más importantes del hiperrealismo son:
 
·         Aproximación nueva y radical al mundo real.
·         Empleo de la cámara y la fotografía para obtener información.
·         Empleo de medios mecánicos.
·         Aplicación de la pintura con pistola o aerógrafo.
·         Color realista.
 
Como autores destacados de este movimiento cabe señalar a: Chuck Close, Richard Estes y Duane Hanson, entre otros.
 
R. Estes, “Cabinas telefónicas” (1967)
 
 
D. Hanson, “Los turistas” (1970)
 
 
 
Graffiti Art:

El Graffiti Art surge en EE.UU. hacia 1976.
 
En el lenguaje común, el graffiti es el resultado de pintar textos abstractos en las paredes de manera libre, creativa e ilimitada con fines de expresión y divulgación donde su esencia es cambiar y evolucionar buscando ser un atractivo visual y con un alto impacto. El graffiti se realiza de manera espontánea, veloz, en lugares públicos, y en algunas ocasiones se mantiene el anonimato.
 
El graffiti se forma a través del texto, el contenido y la opinión social; formando así una comunicación visual. Para ello existen tres géneros de graffiti:
 
·         Art graffiti: consiste en que el nombre del artista puede estar plasmado en tres formas distintas: Tag, escrito en un estilo único y personalizado utilizando un color, también puede entenderse como la firma del “escritor”; Throw-up, se trata de letras, palabras o un listado de nombres, y se utilizan generalmente dos colores; Piece, es el más elaborado utilizando como mínimo tres colores.
·         Lemas: llamados también “graffiti público”. Parten de la opinión personal a través de la gama de los problemas políticos, pero todos comparten el hecho de querer expresar su manera de ver las cosas.
·         Latrinalia: llamado también “graffiti privado”. Es el tipo de graffiti que es hecho en los baños. En ocasiones contiene dibujos, palabras, incluyendo poesía o reflexiones personales.
 
 
 
Bibliografía
 
 
 
 

jueves, 13 de junio de 2013

Las vanguardias del siglo XX: Expresionismo abstracto

El expresionismo abstracto es un movimiento pictórico que surgió en Estados Unidos en los años 40 durante el siglo XX, fecha en la que la mayor parte de los artistas más importantes de esta corriente se apartan del lenguaje figurativo y crean un nuevo estilo en donde se fusionan abstracción y surrealismo. Practican un arte marcadamente individualizado en el que prima la expresión de la personalidad del artista.

Generalmente son abstractos en el sentido de que eliminan la figuración. No obstante, hay excepciones y algunos emplean trazos figurativos, apareciendo figuras reconocibles, como ocurre con las “Mujeres” de Willem de Kooning.

W. Kooning, “Mujeres” (1950-52)

 
Una de las características principales de los expresionistas abstractos es la concepción de la superficie de la pintura como “all over” (cobertura de la superficie), para significar un campo abierto sin límites en la superficie del cuadro: el espacio pictórico se trata con frontalidad y no hay jerarquía entre las distintas partes de la tela.
 
El cromatismo suele ser muy limitado: blanco y negro, así como los colores primarios: magenta, amarillo y cian.
 
En el expresionismo abstracto se pueden distinguir dos grandes vías:
 
·         La gestual o pintura de acción: conciben la creación pictórica como un verdadero ritual y utilizan la pintura para dar rienda suelta a sus estados de ánimo. Como autores destacados cabe señalar a Jackson Pollock, Willem de Kooning, Franz Kline, Robert Motherwell, Arshile Gorky y Hans Hofmann.
 
J. Pollock, “Mujer Luna” (1942)
 
 
J. Pollock, “Stenographic Figure” (1942)
 
 
J. Pollock, “Number 14” (1948)
 
 
J. Pollock, “Unformed Figure” (1953)
 
 
·         La pintura de superficie-color: centra su interés en las diferentes posibilidades de ciertas yuxtaposiciones cromáticas y en la combinación de colores en superficies generalmente de grandes dimensiones. Como autores destacados cabe señalar a Mark Rothko, Clyfford Still y Barnett Newman.
 
M. Rothko, “Gethsemane” (1944)
 
 
M. Rothko, “Número 21” (1939)
 
 
Bibliografía
 
 

miércoles, 12 de junio de 2013

Las vanguardias del siglo XX: Neoconcretismo, Op Art, Nueva Abstracción, Minimal y Neo-Geo

Neoconcretismo:

El Arte concreto o Concretismo es una tendencia dentro de la pintura abstracta que se desarrolló durante los años 1930 a partir de la obra de De Stijl, los futuristas y Kandinsky en torno al pintor suizo Max Bill.

El término “arte concreto” fue introducido por primera vez por Theo van Doesburg. Tal  como él lo entiende, esta forma de abstracción debe liberarse de cualquier asociación simbólica con la realidad, argumentando que las líneas y los colores son concretos por sí mismos. Predomina la forma sobre el color y se utilizan colores planos.

Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se desarrolla el Neoconcretismo o Pintura Neoconcreta, en paralelo con el informalismo. Cultiva una pintura abstracta del tipo “borde duro”.

Las características más importantes del Neoconcretismo son:

·         Abstracción geométrica.
·         Exaltación de la simplicidad y la armonía.
·         Rechazo de lo orgánico.
·         Búsqueda de un arte puro basado en la racionalidad y el orden.
·         Máxima economía de medios.
·         Expresión formal de carácter lineal basado en el color.
·         Estructuración de la obra a base de esquemas matemáticos de esquemas matemáticos de ordenación compositiva formando series, grupos y variaciones lógicas de color.
 
Esta abstracción geométrica fue representada por autores como Max Bill, Richard Paul Lohse y Zdenek Sykora.
 
M. Bill, “Verdichtung zu caput mortuum (Concentración para caput mortuum)” (1972-73)
 
 
M. Bill, “Quinze variations sur un même thème (Quince variaciones sobre un mismo tema)” (1935-38)
 
 
 
Op Art:
 
El Op art, también conocido como optical art, es un estilo de arte visual que hace uso de las ilusiones ópticas.
 
En las obras de op art el observador participa activamente moviéndose o desplazándose para poder captar el efecto óptico completamente, por tanto se puede decir que no existe ningún aspecto emocional en las obras.
 
Los elementos dominantes del arte óptico son: líneas paralelas rectas o sinuosas, los contrastes cromáticos marcados, ya sean poli o bi-cromáticos, los cambios de forma o tamaño, la combinación o repetición de formas o figuras. También utiliza figuras geométricas simples como rectángulos, cuadrados, triángulos o círculos.
 
Los artistas abstractos no solo se preocupan por comunicar con sus obras un sentimiento sino que exigen del espectador una actitud activa.
 
Como autores destacados de este movimiento cabe señalar a Víctor Vasarely, Bridget Riley, Jesús-Rafael Soto, Juli Le Parc, Alexander Calder y Jean Tinguely, entre otros.
 
V. Vasarely, “Triond” (1973)
 
 
B. Riley, “Current” (1964)
 
 
 
Nueva Abstracción:
 
Este movimiento surge en los Estados Unidos a finales de los años 50. La Nueva Abstracción rechaza toso lo que pudiera resultar anecdótico en beneficio de la máxima pureza del lenguaje. La obra se define como un sistema cerrado, casi siempre en gran formato, en el que predominan los colores puros en soluciones bicromáticas o tricromáticas sin gradación tonal.
 
Las características más importantes de la Nueva Abstracción son:
 
·         Abstracción geométrica de concepción estrictamente formalista.
·         Rechazo de lo subjetivo y del expresionismo abstracto.
·         Máxima pureza de lenguaje, economía y nitidez de formas.
·         Pinturas acrílicas.
·         Diseños geométricos sencillos.
 
Sus antecedentes se encuentran en las actitudes más radicales de las primeras vanguardias, particularmente en la Abstracción Geométrica.
 
 
Minimal:
 
La “Pintura minimalista” es la aplicación del minimalismo al campo pictórico. Se trata de una pintura abstracta que se originó en los Estados Unidos en la década de los años 1960. Como influencia del minimalismo en la pintura se cita a Ad Reinhardt.
 
“Arte Minimalista” denomina a un grupo de artistas que inspiran a un estilo más estricto geométricamente pero donde la imposición del orden no es inflexible sino más bien moderada. Las diferentes formas están reducidas a estados mínimos de orden y complejidad desde el punto de vista morfológico.
 
Las obras Minimal personifican estados de máximo orden con los mínimos medios o complejidad de elementos y está más interesado por la totalidad de la obra que por las relaciones entre las partes singulares o por su ordenamiento composicional. Tanto las propiedades del material como las de la superficie y el color permanecen constantes con objeto de no desviar la atención de la obra como un todo.
 
El arte minimalista se considera que es una reacción contra las formas pictóricas del expresionismo abstracto. Los pintores minimalistas afirmaron que su arte no era una expresión de sí mismos. Crearon un estilo minimalista entre cuyos rasgos estaban: formas rectangulares y cúbicas, igualdad de las partes del cuadro, repetición, superficies neutras, materiales industriales. En sus obras predomina, ante todo, el color.
 
Como autores destacados de este movimiento cabe señalar a: Jules Olitski, Ellsworth Kelly, Robert Ryman, Agnes Martin, Robert Mangold y Brice Marden, entre otros.
 
E. Kelly, “Nine Squares” (1976)
 
 
E. Kelly, “Blue and orange and green” (1964)
 
 
 
Neo-Geo:
 
El Neo-Geo es un movimiento artístico que surge en los años ochenta. Es la abreviatura de Neo-Geométrico que proponía la utilización de objetos domésticos como materiales esculturales.
 
Las características más importantes del arte Neo-Geo son:
 
·         Apropiación de las combinaciones formales y cromáticas próximas a las creaciones constructivistas.
·         Ausencia de todo planteamiento filosófico. Influencia del discurso tecnológico y sociológico.
·         Combinación de técnicas y materiales.
 
Entre los autores más destacados de este movimiento cabe señalar a: Peter Schuyff, Peter Halley y Philip Taaffe.
 
Bibliografía

martes, 11 de junio de 2013

Las vanguardias del siglo XX: Simbolismo y Fauvismo

Simbolismo:

El simbolismo fue uno de los movimientos artísticos más importantes de finales del siglo XIX, originado en Francia y en Bélgica.

Las características más importantes del simbolismo son:

·         El color: a veces se utilizaban colores fuertes para resaltar el sentido onírico de lo sobrenatural. Del mismo modo, el uso de colores pasteles juntos con la difuminación del color perseguía el mismo objetivo.
·         La temática: pervive un interés por lo subjetivo, lo irracional, al igual que en el romanticismo. No se quedan en la mera apariencia física del objeto sino que a través de él se llega a lo sobrenatural. Ya no pretenden plasmar el mundo exterior sino el de sus sueños y fantasías por medio de la alusión del símbolo. La pintura se propone como medio de expresión del estado de ánimo, de las emociones y de las ideas del individuo, a través del símbolo o de la idea.
·         Las técnicas: lo que une a los artistas es el deseo de crear una pintura no supeditada a la realidad y en donde cada símbolo tiene una concreción propia en la aportación subjetiva del espectador y del pintor. No hay una lectura única, sino que cada obra puede remitir cosas distintas a cada individuo. Su originalidad no estriba en la técnica sino en el contenido.
 
Como exponentes del simbolismo destacan autores como Gustave Moreau, Odilon Redon y Pierre Puvis Chavannes, entre otros.
 
G. Moreau, “Europa y el toro” (1869)
 
 
G. Moreau, “Júpiter y Semele” (1894-95)
 
 
O. Redon, “El carro de Apolo” (1909)
 
 
O. Redon, “El sueño” (1904)
 
 
P. P. Chavannes, “El pobre pescador” (1881)
 
 
P. P. Chavannes, “Bosque sagrado” (1884)
 
 
 
Fauvismo:
 
El fauvismo fue un movimiento pictórico francés caracterizado por un empleo provocativo del color. Para los fauvistas el cuadro debía ser expresión, no composición y orden.
 
El precursor de este movimiento fue Henri Matisse y su mayor influencia en la pintura posterior se ha relacionado con la utilización libre del color. En 1904 pintó “Lujo, calma y voluptuosidad”, considerada como la obra síntesis del posimpresionismo que fue fruto de un ejercicio de búsqueda personal y se convirtió en un manifiesto de lo que sería el fauvismo poco después.
 
H. Matisse, “Lujo, calma y voluptuosidad” (1904)
 
 
Tomaron como referente la obra de Gauguin de la que aprendieron la libertad en el uso del color así como la liberación del temperamento y el instinto personal. También admiraban la capacidad de síntesis y el sentido decorativo de su obra.
 
Las características más importantes del fauvismo son:
 
·         La liberación del color respecto al dibujo exaltando los contrastes cromáticos.
·         Pierden importancia aspectos como el modelado, el claroscuro o la perspectiva. La técnica pictórica fovista emplea toques rápidos y vigorosos, trazos toscos y discontinuos: se persigue dar una sensación de espontaneidad.
·         Tiene como intención expresar sentimientos.
·         El dibujo será un aspecto secundario. Se destaca la función decorativa y se emplean las líneas onduladas.
·         Defienden una actitud rebelde, un intento de transgresión de las normas con respecto a la pintura.
·         Con respecto a los temas que pintan existe una gran variedad: algunos pintan el mundo rural y otros el ámbito urbano. Algunos realizan desnudos e interiores mientras que otros prefieren la pintura al aire libre influidos por las costumbres del impresionismo.
 
Bibliografía
 
 

Las vanguardias del siglo XX: Expresionismo

El expresionismo fue un movimiento cultural surgido en Alemania a principios del siglo XX. Los expresionistas defendían un arte más personal e intuitivo, donde predominase la visión interior del artista (la “expresión”) frente a la plasmación de la realidad (la “impresión”).

El expresionismo suele ser entendido como la deformación de la realidad para expresar de forma más subjetiva la naturaleza y el ser humano, dando primacía a la expresión de los sentimientos más que a la descripción objetiva de la realidad.

Sus colores son violentos y su temática de soledad y de miseria. El expresionismo defendía la libertad individual, la primacía de la expresión subjetiva, el irracionalismo, el apasionamiento y los temas prohibidos.

El expresionismo no fue un movimiento homogéneo, sino de gran diversidad estilística.

Precedentes del Expresionismo:

Encontramos algunas raíces del expresionismo en las pinturas negras de Goya, que rompe con las convicciones con las que se representaban las anatomías para sumergirse en el mundo interior. Sin embargo, los referentes inmediatos son Van Gogh y Gaugain, tanto por la técnica como por la profundidad psicológica.

El expresionismo se inicia con un período preliminar representado por el belga Ensor (1860-1949) y el noruego Munch (1863-1944).

J. Ensor, “Autorretrato con máscaras” (1899)
 
 
E. Munch, “El grito” (1893)
 
 
Expresionismo alemán:
 
En Alemania se organizó principalmente en torno a dos grupos:
 
·      Die Brücke (El puente): fundado en Dresde en 1905. Con una técnica similar al movimiento fauvista francés en cuanto a la intensidad de las siluetas y las masas cromáticas, prefiriendo los tonos oscuros, difieren por la plasmación de las angustias interiores del hombre y sus preocupaciones existenciales.
 
Destacan como miembros de este grupo Ernst Ludwig Kirchner y Emil Nolde. Son artistas comprometidos con la situación social y política de su tiempo.
 
E. L. Kirchner, “La cala” (1914)
 
 
E. Nolde, “Danse autor du Veau d´or” (1910)
 
 
·      Der Blaue Reiter (El jinete azul): fundado en Múnich en 1911. Lo integraron numerosos artistas: el alemán Franz Marc, el ruso Wassily Kandinsky, el suizo Paul Klee, August Macke y Gabriele Münter, entre otros.
 
El arte del Jinete azul es más exquisito, subjetivo y espiritual que el de Die Brücke. Les importa más el cómo de la representación que el qué. Los artistas creían que el significado y el sentido de cada cuadro están en manos del propio espectador. El artista da forma a la emotividad en su obra y a su vez el cuadro causa en quien lo observa determinados sentimientos.
 
F. Marc, “Caballos azules” (1911)
 
 
·      Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) apareció la llamada Nueva Objetividad, que surgió como rechazo al individualismo expresionista defendiendo un carácter más social del arte.
 

lunes, 10 de junio de 2013

Previos al arte de la vanguardia del siglo XX

Antes de adentrarnos en las vanguardias que protagonizaron el siglo XX, conviene hablar un poco acerca del contexto artístico previo a dichos movimientos. Se trata del Romanticismo.

El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas y la búsqueda constante de la libertad. Se desarrolla durante la primera mitad del siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania hasta llegar a otros países.

Tres son las cuestiones más destacadas de este período que debemos conocer para una mejor comprensión de sus obras:

·         Belleza: se resume en armonía, proporción y ritmo.
La belleza no es una cualidad de los objetos sino una disposición del sujeto.
 
·         Genio: el arte se convierte en expresión. El artista ni imita a la naturaleza, sino que la crea.
 
·         Originalidad: es sinónimo de autenticidad, de veraz, de genuino.
 
El arte es una proyección natural del pensamiento y de los sentimientos. Es un proceso de la imaginación que modifica y sintetiza imágenes, pensamientos, sentimientos, recuerdos y analogías.
 
C. D. Friedrich, “El caminante sobre el mar de nubes” (1818)
 
 
D. S. Velázquez, “Las Meninas” (1656)
 
 
El sistema y los valores del romanticismo:
 
El primer período del Romanticismo (1770-1820) se desarrolla en oposición al Neoclasicismo. Mientras que el Neoclasicismo propone una belleza ideal, el racionalismo, la línea, el predominio del dibujo y el culto a la Antigüedad clásica, el Romanticismo promueve la pasión, lo irracional, lo imaginario, el desorden, la exaltación, el color, la pincelada, el culto a lo exótico.
La obra de Turner “Light and Colour” (Goethe's Theory) (“Luz y Color” (Teoría de Goethe) ejemplifica esta oposición.
 
 
El romanticismo defiende la superioridad del sentimiento sobre la razón, y por ello exalta la sensibilidad, la imaginación y las pasiones.
 
Centró su atención en el paisaje y la naturaleza, así como la figura humana y la supremacía del orden natural por encima de la voluntad de la Humanidad. Se sigue una filosofía panteísta. Es una concepción opuesta a los ideales ilustrados, pues ve el destino de la humanidad bajo una luz más trágica o pesimista.
 
C. D. Friedrich, “Arco iris en un paisaje de montañas” (1810)
 
 
·      El culto a la Edad Media: el Romanticismo desarrolla la pasión por los temas históricos. En particular se trata la Edad Media. A los pintores les atraía de esta época su exotismo, por el cambio de fondo y de accesorios, así como por ver en ella una época de piedad intensa a la que se deseaba retornar. Las ruinas, como la “Abadía en el robledal de Caspar David Friedrich, se convierten en un tema romántico por excelencia.
 
 
·      El exotismo: les atrae el exotismo, sobre todo las civilizaciones árabes, dando lugar a una corriente pictórica particular: el orientalismo, que recorrerá todo el siglo XIX. Muchos pintores representaron escenas árabes y edificios islámicos. Los pintores ya no viajaban sólo a Italia, como habían hecho hasta entonces, hasta abarcar otros lugares como Turquía, Marruecos, Argelia o España.
 
·      La violencia: en muchos cuadros del romanticismo se aprecia un interés por la violencia, el drama, la lucha, la locura. Ocuparon un lugar preponderante en muchos cuadros lo misterioso y lo fantástico, expresados de forma dramática.
 
Los temas fantásticos y macabros comenzaron a aparecer en pintura a partir de 1775, por influencia de la literatura alemana. Monstruos, brujas y espectros poblaron los lienzos.
 
El romanticismo concede gran importancia a lo irracional. Autores como Füssli, Blake o Goya, en plena época neoclásica, pintaron cuadros que rendían culto al inconsciente, a la irracionalidad, la locura y el sueño.
 
La locura fue un tema que particularmente ocupó a Géricault, como vemos por ejemplo en su obra “El cleptómano”.
 
 
·      La ideología política: en un primer momento, el romanticismo es un movimiento cultural vinculado con la Restauración, pues se inicia como reacción conservadora al Neoclasicismo revolucionario.
Pero después, en un segundo período, el romanticismo se hace liberal y revolucionario. Ejemplo de ello es “La libertad guiando al pueblo”, de Eugène Delacroix.
 
 
Naturaleza de las obras:
 
·      La expresión: utiliza con frecuencia fuertes contrastes de luz y sombra (claroscuro). Es característico el colorido, pues prevalece sobre el dibujo, que asume un papel secundario. La pincelada se hace visible, impetuosa. A veces el acabado del cuadro tiene un aspecto de esbozo.
En cierto sentido, al hablar del romanticismo se puede hablar de un neo-barroco, por el movimiento, la tensión, el empuje, los contrastes y los colores de estos cuadros. Son, en general, pintores barrocos los que influyen a los pintores románticos: la huella de Caravaggio es evidente en Géricault, mientras que Rubens influye en Gros y en Delacroix.
 
E. Delacroix, “Esquisse pour la chasse aux lions” (1854)
 
 
·      La temática: los temas que preferían los románticos se evidencian en los géneros que cultivaron. Así, el tema de la naturaleza hizo que los paisajes se convirtieran en un género mayor, cuando hasta entonces era considerado menor o mero fondo decorativo para las composiciones de figuras. No se trataba de descripciones topográficas, sino de expresar emociones humanas a través del paisaje. También alcanzó cierto desarrollo la pintura animalista, esto es, la que representaba animales, tanto salvajes como domésticos. Otro género que cobró importancia fue la pintura costumbrista, que reflejaba los tipos y personajes populares.
 
·      Las figuras: el tratamiento de las figuras procura ser realista. Así, cuidan de que la ropa de los personajes se corresponda con la época histórica que pretenden representar o con el lugar en que tiene lugar la escena.
 
Bibliografía